26 de agosto. – Investigadores de la Universidad Autónoma de México (UNAM) crearon un cubrebocas capaz de matar al virus SARS-CoV-2 mejor conocido como Covid-19.

El grupo del Instituto de Investigaciones en Materiales,
liderado por Sandra Rodil, creó un cubrebocas antimicrobiano con un material registrado como SakCu.
Sak en maya significa plata
y Cu es la sigla del elemento
cobre, metales ambos biocidas,
dice Rodil, quien da detalles
del cubrebocas hecho en la
UNAM con el apoyo de la
Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad
de México.

El cubrebocas SakCu está hecho de tres capas. La externa y la interna son de algodón y la intermedia está formada por nanocapas de plata-cobre depositadas
en polipropileno.

Se utilizaron esos metales por sus
comprobadas propiedades antivirales,
antibacteriales e incluso antifúngicas.

Al usar una mezcla de plata-cobre formando una nanocapa de espesor entre 30 y 40 nanómetros, se ofrece una doble protección contra el virus y bacterias.

En colaboración con el Hospital Juárez
de México, el equipo de la Universidad
Nacional demostró que la nanocapa de plata y cobre inactiva al SARS-CoV-2.

Se colocaron gotas con el virus toma-
das de pacientes positivos a la Covid-19 sobre la película de plata-cobre depositada
en polipropileno y se observó que, según la concentración viral, si era mucha, el virus desaparecía en más de 80 por ciento en unas ocho horas y si la carga viral era baja, en dos horas no se detectaba nada del ARN del virus. Al contacto con la nanocapa de plata-cobre, la membrana del
SARS-CoV-2 se rompe y se daña su ARN.

Con el mismo hospital se probó en una superficie de nanocapas de plata-cobre la viabilidad de un grupo de cinco bacterias de origen hospitalario, agrupadas en la
sigla ESKAPE y que causan las infecciones nosocomiales. “Casi todas ellas a partir de cuatro horas eran eliminadas al cien por ciento”.

Con el Instituto de Investigaciones
Biomédicas de la UNAM se hizo un estudio para ver si también la nanocapa de plata-cobre es efectiva para destruir virus no encapsulados “como el del papiloma
humano”. Sin embargo, ahí no funciona.

Fotos: Erik Hubbar